martes

Amados ángeles


Ángeles sin alas

Hay pensamientos locos que habitan la memoria,
y ausente de memoria un viejo tiempo loco.
Hay amores que vuelven a la memoria rotos,
y un tiempo de memoria tenaz y duradero.
Lo inmediato se pierde, se archiva en la memoria.
Tras la memoria vive aquello que se olvida,
y malgastan algunos sus memorias de humo,
y hay usura en memorias que las hacen de oro.
Nombres en la memoria quedan desdibujados,
y un solo nombre puede cubrir una memoria.
Fugaz, como una rosa, la memoria sucumbe,
y es sólo la memoria lo que nos sobrevive.
Imágenes lumínicas se encienden, se agigantan
sobre la fértil gleba de un predio de memorias.
Y en la memoria crece un campo de exterminio
por cada humano error, por cada desengaño.
Memoria en la palabra es el verso que escribo.
Y escribo sobre el agua que inunda la memoria
en este río-vida que nos lleva al olvido.
Tras las memorias muertas hay ángeles sin alas
que jamás lograrán su asunción a los cielos.

7 comentarios:

Alga dijo...

Me encantó este poemario.

Flor de la edad dijo...

Bellisimo su blog, felicitaciones.
Desde Cuba, Saludos.
Maria del Mar
www.flordelasedades.blogspot.com

Rebecca dijo...

hola María,
lindos tus poemas, pero éste termina triste. Es posible que hayan ángeles sin alas?
Sería triste, verdad?

un fuerte abrazo^^
una semana de pascua con mucha paz, tranquilidad y felicidad^^

Carmela dijo...

Qué logrado este poema!!
Profundo e intenso.
"Tras la memoria vive aquéllo que se olvida..."
"Nombres en la memoria quedan desdibujados
y un solo nombre puede cubrir una memoria..."
Muchas veces , armar laberintos que anidan en la memoria, sirve para entender la esencia de lo que somos.
Creo que vale la pena mantener el contacto con el hilo de la memoria.

Jujobaca dijo...

Cuando la memoria eche de menos a la memoria, se que aun amaré...aún que lo olvide.
Un saludo memoriable

montesinadas dijo...

Bonito poema. Internet me trajo hasta aquí y por aquí me quedo.
Invitada quedas a mi blog y quédate si ves algo que te guste leer.
Abrazos te persigo

Pedro Garcia dijo...

Hay algo duro en leer poesía en la red. La verdad es que francamente huyo al cuarto o quinto verso. Me cuesta trabajo el brillo tras la palabras o las fotografías que las cercan o el monotema fingido. Sé que todos, hasta yo mismo, tenemos necesidad y derecho de hacerlo, de subirlo. Pero hay algo duro en ello, en ese husmear infecundo y aburrido, en ese anclaje a lo radiante.
Quizás es que ya leí la poesía que debí haber leído, hasta me aparté de lo estricto y me hundí en Álvaro Pombo y después de eso ya no cabe más, ni siquiera su último libro.(No hablo de su narrativa a la que no pude asomarme) Quizás eso es que ya no me guste leer poesía, quizás me falten unos años de envejecimiento para poder reposar en el instante y crea ahora que la literatura sólo puede narrarse o aportar visiones ajenas, dejando a un lado ese rincón estrecho de belleza que debe de caber en una poesía por sucia que sea. Quizás es que ya no me interese escribir poesía. Quizás, como decía C. S. Lewis esta está condenada a desaparecer, al olvido. Francamentge a él se le debía hacer aún más duro que a mi leer poesía.
Perdona esta divagación, me esforcé en leer alguno de tus poemas y me vino a la cabeza, creo que llego a entender a quien escribe poesía y que no llego a entender a quien lee poesía.
Como curiosidad, el último libro de poesía que compré se titula Reses,recién editado, y aunque me gustó por toda la atmósfera a la que conducía, no recuerdo el nombre de la autora. Para el anterior tengo que remontarme a 2005 más como un recuerdo no leído de la quebrada de Humauca. Un saludo, Pedro García.